El corregimiento de las diecisiete villas

IGNACIO DE LA ROSA FERRER

Imagen del poder municipal

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EL CORREGIMIENTO DE LAS DIECISIETE VILLAS EN LA EDAD MODERNA
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domingo, 2 de julio de 2017

Los Sevillano de la villa de San Clemente


                                                                         
Firma del escribano y regidor Miguel Sevillano. 1629 (AMSC)



Muy magnífico señor: el bachiller Françisco Sevillano, vezino de San Clemente, como mejor aya lugar de derecho parezco ante vuestra merzed y digo que por quanto Martín Sánchez de Posadas mi padre fue vezino e natural desta villa (de Socuéllamos) el qual hera honbre christiano viejo de linpia casta e generaçión el qual nunca fue penitençiado ni punido por la Santa Ynquisiçión syn rraza de converso ni de moro ni de judío

Hasta Socuéllamos se desplazó el bachiller Francisco Sevillano, nacido en 1559, en busca de los orígenes de sus ancestros un 13 de julio de 1574. Era bajo de cuerpo, moreno y de rostro cejijunto. Su padre, Martín Sánchez de Posadas, era hijo de Pedro Sánchez de Posadas y Leonor Gómez, y había emigrado de joven desde Socuéllamos para establecerse en la villa de San Clemente. Los abuelos del bachiller todavía vivían en su villa natal de Socuéllamos ocho años antes.

                                                               
Firma del bachiller Francisco Sevillano. AGI

Buscaba el bachiller Sevillano la limpieza de sangre de unos ancestros tan necesaria como para tantas otras cosas en aquel tiempo y, en este caso concreto, para pasar a Indias como criado de un clérigo, maestrescuela de la catedral de Nueva Galicia, conocido como el doctor Alonso Larios. Estos procesos de examen de testigos para obtener la licencia para pasar a Indias se eternizaban en el tiempo. El ocho de abril de 1575, Francisco Sevillano acudía ante el alcalde ordinario de la villa de San Clemente, Pedro de Tébar Llanos, para obtener una información sobre la limpieza de sangre de su madre Elvira Sánchez Sevillana que ya había fallecido. La información de testigos pasaría ante el escribano Francisco Fernández, cuyo hijo y nieto cambiarían tan vulgar apellido por otro de connotaciones más nobiliarias, el de Astudillo. Paradojas de la vida, un converso daba fe de la limpieza de sangre de los Sevillano, extranjeros en el pueblo, pero orgullosos de su naturaleza de cristianos viejos. Aunque las familias Astudillo y Sevillano tenían algo en común. Miguel Sevillano, el hermano del bachiller, era también escribano.

Elvira Sánchez Sevillana, o simplemente la Sevillana, es la progenitora de los Sevillano. Los apellidos de su padre y madre señalan ese origen dispar de los vecinos de la villa de San Clemente, raíz de esa diversidad que propició su riqueza y esplendor. Elvira era hija de Clemen Saiz Sevillano y María Catalana. Unos foráneos en el pueblo, pero, es de suponer, que en modo alguno iletrados y que procuraron darle una buena educación a sus hijos. A favor de la limpieza de su sangre, y de no profesar la fe luterana,  declararon no principales de la villa sino hombres comunes y anónimos que para dar fe y veracidad a su palabra solo contaban con su honestidad y el ejemplo de su vida. Eran hombres recién llegados a una villa en pleno desarrollo que ofrecía oportunidades a todos: Francisco de Cárceles, Miguel López de la Serna, Francisco del Castillo, calcetero, y Francisco Díaz, o vecinos de antaño, como los que declararon en nueva información de dos años después, Juan de Iniesta o Pedro Romero.

El bachiller Sevillano partiría a Indias, después que la Casa de Contratación le concediera licencia para pasar a Indias el 27 de mayo de 1577. Unos se iban a Indias; otros se quedaban en la villa de San Clemente. A Miguel Sevillano, el hermano del bachiller y de oficio escribano, le tocó quedarse en San Clemente y dar origen a una de las principales sagas del pueblo. Desconocemos la fecha de nacimiento de Miguel, pero también estaría en torno a la mitad de la centuria. Formaba parte de ese conjunto de hombres que nacieron y vieron a San Clemente en el clímax de su apogeo y atisbarían en su vejez la ruina de la villa. Coetáneos suyos eran el doctor Cristóbal Tébar, Francisco de Astudillo, padre, o el alférez mayor de la villa Juan Pacheco Guzmán.

Miguel Sevillano era escribano, como lo serían su hijo y sus nietos. Estaba casado con Aldonza Suárez, hija de otro escribano de la villa de San Clemente, Juan Robledo y de su mujer María Montoya. El matrimonio de Miguel con María le ayudaría en su progreso personal tanto como su valía. Sin duda su suegro, Juan de Robledo, le abriría en vida el acceso al oficio de escribano y con su muerte le legaría su riqueza. El matrimonio de Miguel Sevillano y Aldonza Suárez se comprometió a cuidar de la viuda María Montoya. Pero es creíble que entre suegra y yerno había sus diferencias. Por eso la relación entre ambos adquirió una forma contractual: María de Montoya cedería en 1582 un tercio de sus bienes a su hija, e indirectamente a su yerno. El paso del tiempo haría el resto. Una viuda cada día más impedida acabaría por ceder cuatro años después a su yerno la totalidad de sus bienes, a cambio de la manutención de la dicha María Montoya. Con su riqueza, la viuda le cedió un apellido, el de Montoya, que permitía su integración entre las viejas familias de la villa.

El matrimonio tendría un hijo, también llamado Miguel. Nacido en 1579, Miguel Sevillano heredaría el oficio de escribano del número de su padre. Durante toda la primera mitad del seiscientos, a la escribanía del número sumaría la escribanía del ayuntamiento. El nuevo oficio le daba una posición privilegiada en el pueblo. Por las manos del escribano Miguel Sevillano pasaron todos los actos de relevancia de la villa de San Clemente de los años veinte, treinta y cuarenta del siglo XVII. De dar fe de los actos municipales pasó a ser, como regidor, actor de primer orden en la vida política sanclementina. Su papel fue de equilibrio en el juego de intereses y luchas de poder que entonces vivía el pueblo. Hacia 1620, le tocó convivir en el ayuntamiento con los sempiternos Pacheco que veían contestado su poder por familias como los Perona, pero también con otras familias que en los fines del quinientos lo habían sido todo y que estaban a punto de desaparecer de la escena política, bien por agotamiento de su linaje, como los Monteagudo, bien por retiro voluntario de la escena, como los Tébar. Pero sobre todo su papel como elemento moderador fue clave en la rivalidad que mantenían los Ortega y los Astudillo. A unos y otros les recordó que sus intereses particulares se debían supeditar a unos intereses del Estado, que él mismo comprendía cómo cada día eran más descabellados. Fue un hombre noble, heredero del espíritu que hizo progresar a San Clemente en la primera mitad del quinientos, que no es otro que el quijotesco cada uno es hijo de sus obras. Llevado de este principio, defendió indistintamente a Rodrigo de Ortega o a Francisco de Astudillo, frente a las acusaciones de ascendencia conversa. Quizás defender a estos dos hombres era demasiado sencillo, pues eran los hombres más poderosos del pueblo de aquel entonces. Pero más difícil era enfrentarse al Santo Oficio y a los principales valedores en el pueblo, los Rosillo o los Perona, de una sociedad que devenía más cerrada, viendo cómo el espíritu renacentista y abierto de la villa se desmoronaba. El alegato de Miguel Sevillano defendiendo, ciento veinte años después de ser quemado por la Inqusición, a Luis Sánchez de Origüela demostraba la valentía y honestidad de este hombre. Para Miguel Sevillano, el hereje Luis Sánchez de Origüela era simplemente un hombre bueno, víctima de las rivalidades personales, cuyas ideas, por las que fue condenado en 1517, no eran ajenas a las que podían profesar otros sanclementinos. Defender en 1640 la memoria de este Origüela, cuyo sambenito colgaba en la parroquial de Santiago, es muestra de la integridad del escribano.

Pero Miguel Sevillano era un hombre de su tiempo. Aprovechó la herencia familiar, su posición privilegiada como escribano y regidor y su propia valía para incrementar su patrimonio y riqueza. María de Montoya ya había adquirido varios majuelos, que pasarían a su yerno y a nuestro personaje. Miguel Sevillano adquirió ganados, que llevaba a pastar al valle de Ricote o a las dehesas de Copajilico o Villares de Cehegín. Los papeles que de él nos han quedado en el Archivo Histórico de San Clemente nos muestran a un hombre que realiza múltiples transacciones en todos los pueblos de la región: Castillo de Garcimuñoz, Valeria, Almagro, Torrubia o los pueblos más lejanos de Murcia. Fe de su riqueza son las cuentas de los salarios de sus trabajadores, conservadas entre 1626 y 1630, y entre los que no faltaba algún portugués, tal era su mayoral Martín Collado. Su afán por incrementar su patrimonio se tradujo en los testimonios conservados sobre las muchas veces que tomó dinero prestado a censo para adquirir más bienes.

                                                                         
Firma Juan Sevillano. 1647. AMSC

Sabemos que Miguel tuvo al menos dos hijos y una hija. Al primero, Diego Sevillano, le tuvo que salvar con su dinero de sus errores juveniles, pues allá por 1618 se enzarzó en una pelea con un vecino de Valera de Abajo, Bartolomé Sáiz, al que mató. No obstante, heredó la carrera política del padre y lo vemos en alguna ocasión ocupando el puesto de teniente de corregidor y alcalde mayor del partido de San Clemente o cargos al servicio de la nobleza regional como alcalde mayor de Minaya o gobernador de Olivares del Júcar. Aunque nosotros guardamos especial gratitud a su hijo Juan Sevillano, que continuando con el oficio de escribano del padre, nos legó esa documentación única de rentas reales y que nos demuestra que el origen de la moderna organización política de la España moderna se fraguó en estas tierras.

Como toda familia fue presa de la ambición y de la necesidad del reconocimiento social. Miguel Sevillano anduvo en pleitos con su madre Aldonza Suárez por la herencia paterna. El declinar de la familia lo marcó un acto que habría de suponer ese mismo reconocimiento. En 1641, Miguel Sevillano casa a su hija con un hidalgo. Se trata de Diego Gutiérrez Villegas, sargento mayor de las milicias del corregimiento de San Clemente. Este santanderino de Santa Cruz de Mudela es poco amigo de las aventuras militares que se viven con motivo de la guerra secesionista catalana. Deja su puesto militar en agosto de 1641; para noviembre pide su vecindad como hijodalgo en el ayuntamiento de San Clemente y se casará con Josefa Sevillano, la hija menor de Miguel. Son los últimos  datos que tenemos de los Sevillano, más allá de la labor burocrática de Juan el escribano.

Hemos hecho una recreación histórica de una familia que marcó la historia sanclementina, llegada en la mitad del siglo XVI  y que vivió el esplendor y ruina de la villa. Hemos visto el devenir de los miembros más notorios de esta familia, aunque el apellido Sevillano está extendido por toda la comarca en la actualidad como lo estuvo hace cuatrocientos años. Desgraciadamente la historia de esos otros Sevillano se nos queda oculta. Tal es el caso de aquel calderero llamado Julián Sevillano, llegado de Villarrobledo y avecindado en San Clemente en 1567.






Archivo General de Indias, CONTRATACION, 5226, N. 3, R. 2 Francisco Sevillano. 1577

lunes, 6 de marzo de 2017

Escudos familiares del Sur de la provincia de Cuenca

Esta es una entrada abierta, que se irá renovando en la medida de lo posible con aportaciones futuras. Abierta también a las rectificaciones, pues soy lego en materia de heráldica, y abierta a aquellos que quieran aportar imágenes. La utilización de imágenes ajenas van más destinadas a la divulgación de las propias fuentes de origen que a pisar derechos de autor.

Se pueden consultar blasones de la villa de San Clemente en la página de José Alfonso y Rus Solera
http://sanclemente.webcindario.com, una excelente página para hacer un recorrido visual de la villa renacentista,  y ver una panoplia de escudos de Cuenca ciudad y de Villanueva de la Jara en el blog de don Valentín Casco y Fernández http://valentincasco.blogspot.com.es, un blog que, más allá de su interés familiar, es imprescindible para el estudio de las familias del sur de la provincia conquense y de la misma ciudad de Cuenca.

Se trata de despertar la curiosidad por esos blasones que aparecen en las calles de los pueblos del sur de Cuenca y, de paso, por su historia.




Manuel, Los Manuel proceden del infante Manuel, hijo del rey don Fernando que ganó a Sevilla, diósele por divisa al infante un escudo a cuarteles, en los dos un brazo con su mano y en ella una espada en campo de sangre y en los otros dos un león con los colores reales. (BNE. Nobles familias de que escribió Lope García de Salazar. Lucero de la nobleza. Libro III, de Alonso Téllez de Meneses. Mss. 11639) http://bdh-rd.bne.es/

                                                                           

                                                                   
Pacheco (RAH)
http://bibliotecadigital.rah.es/
Pacheco (RAH)
http://bibliotecadigital.rah.es/

Melgarejo. RAH
http://bibliotecadigital.rah.es/

Pacheco (Marqués de Villena). Entrada Castillo Belmonte (Foto, Laura Mainar)
Melgarejo. RAH
http://bibliotecadigital.rah.es/
López Cantero. Página web Ayuntamiento Iniesta
Espinosa. Página web Ayuntamiento Iniesta
Clemente Aróstegui. Calle Alfonso VIII, Cuenca

Escudos de Clemente Arostegui en casa de Villanueva de la Jara
http://valentincasco.blogspot.com.es

Piquinoti (González Galindo). Palacio Piquirroti de San Clemente

Piquinoti (Ejecutoria de hidalguía de Pedro González Galindo)
                                                           
                                 
Escudo de la Casa de la Condesa de Villaleal en La Roda
http://www.turismolaroda.com/rutas/la-ruta-de-los-escudos/



Valdeguerrero (Alcaraz). RAH
http://bibliotecadigital.rah.es/

Herreros. RAH
http://bibliotecadigital.rah.es/
Herreros, La Iglesia 3, Restaurante Jacinto, San Clemente (Foto Laura Mainar)
                                                                 
Oma. Casa Palacio de San Clemente
Webcindario San Clemente


                                                 

Rosillo


Escudo de la ejecutoria de hidalguía de Juan de Orbea Mondragón (pares.mcu - Archivo de la Real Chancillería de Valladolid,PERGAMINOS,CAJA,14,2 - 4 ), Familia de plateros vascos residente en San Clemente, que obtiene ejecutoria de hidalguía en 1547

Ojeda. RAH
http://bibliotecadigital.rah.es/
Luján. RAH
http://bibliotecadigital.rah.es/

Pacheco, señores de Minaya
                                                                               
  
Luján. Motilla del Palancar. Foto e identificación: José Saiz Valero

                                  
Briones. Motilla del Palancar. Foto e identificación: José Saiz Valero. La leyenda dice Non bene pro toto libertas venditur auro (La libertad no se vende ni por todo el oro del mundo)
San Clemente, sin identificar (Foto, Laura Mainar)

Pacheco de Minaya. Palacio familiar

                     
Messía Pacheco, señores de Minaya
                           
Palacio Marqués de Valdeguerrero
http://sanclemente.webcindario.com


San Clemente, sin identificar. C/ Rafael López de Haro 21 (Foto, Laura Mainar)
                 
                                               

Buenavista Cerro. Palacio Belmonte (Foto. Laura Mainar)
                                                                               
Ubicación del escudo anterior en una fotografía de 2005



San Clemente, sin identificar (Foto, Laura Mainar). El escudo se encuentra en la calle Cruz Cerrada 11; la casa, propiedad de los Manzanares en el siglo XVIII, fue morada anterior del regidor don Pedro Pacheco Guzmán y su mujer doña Isabel de Resa. Creemos que el escudo de armas puede corresponder a su mujer y a la familia de la misma, los Resa. ... y aunque este testigo no se acuerda de conocer a Doña Isabel de Resa, sabe muy bien de cierto fue mujer legítima de Don Pedro Pacheco y que cuando se casaron la dieron en parte de dote la casa de Resa, en término de dicha villa, a mano izquierda del camino de Santiago...  y vivió en la Calle Cruz Cerrada en las casas que poseen Pedro de Manzanares y Francisco Escobar (BNE, Ms. 13092. Genealogía de los Pacheco de Minaya)



Escudo de Villanueva de Jara, ¿familia Portillo Pacheco?
http://valentincasco.blogspot.com.es

San Clemente, Palacio de Martínez del Peral; sin identificar (Foto, Laura Mainar)







Castillo, rama familiar de Belmonte (casa natal de San Juan del Castillo)

                                                                   
Buedo, en La Parrilla, Vara de Rey, Pozoamargo y Barchín del Hoyo
Meneses, Pozoamargo
                                                     
Montoya, Vara de Rey

                                                               



                                       
Castillo de Santa María del Campo (RAH)
http://bibliotecadigital.rah.es/
Peralta de Vara de Rey. Ejecutoria de Hidalguía de Fernando Peralta, 1480. BNE, Mss. 11670,
http://bdh-rd.bne.es/


                                                             
Baíllo de Belmonte

Alarcón, casa de los. Descendientes de Fernán Martinez Ceballos.  (Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional,PRIEGO,C.16,D.14, http://pares.mcu.es)
Escudo de Alarcón, sin definir (Foto, Laura Mainar)

Alarcón, casa de los

                                                             
Escudo de Alarcón, sin definir (Foto, Laura Mainar)

                                                       
Calatayud, señores de El Provencio
http://elprovenciounlugardelamancha.blogspot.com.es/
Escudo de los Melgarejo en Pinarejo (Foto, Paco Arenas)
                                                                       
Serrano, Sisante
                                                                           
                                                                           
Escudo en Casa Navalón de El Peral (¿Luján?). Foto Belén López
                                                                   
Casa Navalón en EL Peral, con el escudo anterior


Sello del concejo de Alarcón. Las rocas del castillo y otras que se veen a los dos lados significan bien el sitio, y peñascos de aquella fortaleça y su contorno que es de lo más notable de España con un foso natural que el rodea, por el qual pasa el río Júcar, que va de Cuenca y entra en el Mediterráneo por Valencia. El nombre latino de este río es Sucro, y de ahí se llama sucronense aquel seno. La corona del castillo se puede atribuir  a heuerse ganado, allándose presente el rey D. Alonso después de la toma de Cuenca y la luna menguante y estrella a las diuisas de los moros vencidos. Lo que hay enmedio de la otra cara como forma de dos arcos sobre tres basas, la de enmedio más bajas que las otras dos, no se ha podido entender que sea (Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional,PRIEGO,C.16,D.14, http://pares.mcu.es)
                                                                 
                                                                             
Escudo de la villa de San Clemente
Escudos de las familias portuguesas de Sotomayor, a la izquierda, y Pacheco, a la derecha, ambas ligadas a la historia de San Clemente. Imagen obtenida en la Sala dos Brasöes  del Palacio Nacional de Sintra, Portugal (Foto, Laura Mainar)


Parrilla de Barchín del Hoyo (RAH)
http://bibliotecadigital.rah.es/
Escudo sin identificar, Cuesta de Iranzo, 10. San Clemente

Palacio Tello de Meneses o Casa Sandoval. Pozomargo. La leyenda que rodea al escudo dice así: Si queréis saber quien son los dorados arneses hijos de la hija son del rey Ordoño de León y del Tello Meneses. Una infanta leonesa debía ser entregada con cien doncellas como tributo al emir de Córdoba, para evitar su entrega huye y se refugia en el pueblo de Meneses, en Tierra de Campos, donde permanece de forma anónima sirviendo al rico del lugar. Pasado el tiempo, el rey Ordoño llega de cacería al lugar, siendo hospedado por los Tellos, que le hospedan con una comida. Sabiendo la infanta que a su padre le gusta la tortilla, prepara una y en su interior introduce un anillo, el rey la reconoce, la perdona y la da como esposa al hijo mayor de los Tellos.
                                                                   

                                                                                 
Serna, muy presente en Vara de Rey
http://bibliotecadigital.rah.es/
                                                                             
Escudo casa Cotillas. Pozoamargo
Escudo anterior. Foto de Alfonso Notario

De la Fuente de San Clemente (heraldicahispana.com). 
                                                                     
Escudo de los Zamora. Villanueva de la Jara. Calle Jesús Casanova 44
http://www.elarcondelamancha.com/
Escudo de armas de Juan Caballón. (Archivo Histórico Nacional,OM-CABALLEROS_SANTIAGO,Exp.1336, http://pares.mcu.es). Escudo de armas concedido al licenciado Juan Caballón, capitán en la provincia de Nicaragua, después de sofocar la rebelión de Juan Gaitán en la ciudad de León. Vos hiçiese merçed de mandar dar por armas un león rapante en campo blanco en memoria de la dicha çiudad de León, donde se do la dicha batalla, y una bandera blanca, en memoria de la que vos quistastes al dicho Juan Gaitan o como la nuestra merçed fuese... y traer un escudo hecho dos quartos que en el uno esté un león rrapante  en campo blanco y en el otro una bandera blanca en campo colorado y por timbre va yelmo de guerra çerrado con su rrollo y dependençias de plata y colorado

Chavarrieta de El Peral y Motilla, en la calle Don Andrés 4,  de Motilla del Palancar. Descripción infra.
Foto de Sebastián Hernández de  Luján
                                                          
Escudo de los Castillo, en la casa parroquial de San Clemente (calle Trinidad 4). La identificación del escudo con esta familia corresponde al padre Bautista y fue recogida por Diego Torrente
http://sanclemente.webcindario.com



Descripciones de escudos:

Perona: Miguel López de Perona y Rosillo rregidor desta villa digo que como a v. m. es notorio mi padre y agüelo e visabuelo e rrevisabuelo fueron nobles hijosdalgo de sangre, decedientes de Alonso López de Perona, natural de Francia de la ciudad de Perona que vino a estos Reynos de Castilla en seruiçio de la Reyna doña Blanca que cassó con el Rey don Pedro y se quedó a vivir y morar en estos Reynos y siempre él y sus hijos fueron avidos y tenidos por caballeros hijosdalgo nobles de sangre, los quales siempre tuvieron armas conocidas como tales que fueron dos flores de lises y un peral en medio en campo blanco e mis pasados en rraçón que a los tales caballeros hijosdalgo no se les daban los oficios de alcaldes y rregidores no eran admitidos a ellos por lo qual se descuydaron y tácitamente acetaron oficios de alcaydías e rregimientos y se a ido continuando asta oy

Herreros: En la dicha villa en el dicho día mes y año fecha la dilijencia de arriba por decir los testigos que en esta iglesia mayor está la capilla de San Antón de quién es patrón por derecho de sangre y línea recta de barón don Alonso de los Herreros hermano mayor del pretendiente la qual dicha capilla y patronato fundaron Miguel Sánchez de los Herreros y Teresa López Macacho su mujer como parece de los papeles, fuimos a la dicha capilla que es la primera a mano derecha entrando por la puerta que llaman de Santiago y bista y reconocida tiene un retablo de escultura sobre dorado y en el nicho principal una Ymagen de San Antón, y en frente de la entrada en la pared están dos nichos de entierros con sus tumbas de madera y en cada una de ellas su escudo de armas grande de piedra con su orla y las armas de todos tres escudos son tres barras atrabesadas de color carmesí en campo de oro y encima una caldera con dos leones uno a cada lado en pie que la tienen con las manos, y en la primera tumba está escrito un rótulo de letra blanca que dice así= aquí están sepultados los güesos del licenciado don Francisco de los Herreros calificado por la general inquisición para officio mayor murió a 30 de setiembre y lo demás del año y que se sigue está borrado y no se puede leer...

Chavarrieta: Y en la primer foja (de la ejecutoria de hidalguía) las armas de los dichos que son un escudo con su zelada y en él en campo azul un árbol y al pie dél en campo berde dos lobos con dos corderos en las bocas ensangrentadas y seis leones por orla en campo leonado

Clemente Aróstegui: ... pasaron a las casas de la hauitación de don Joseph Clemente de Aróstegui vezino de esta dicha villa que están sitas en la calle mayor de ella y habiéndole encontrado le hizimos sauer nuestra comisión y preguntamos por el escudo de armas que tiene en su casa y en las capillas que posehe en la Yglesia del Combento de nuestro Señor San Francisco de esta villa que acredita su nobleza  a que respondió estaba prompto y nos conduxo a el zaguán de dicha casa y encima de su puerta se halla un escudo pintado en lienzo al parezer de pintura antigua que contiene por quarteles en el de la derecha un pino en campo de oro, dos perros al tronco y dos ardas (ardillas) encima, a el lado izquierdo dos estrellas vaxo una pera que divide una esquadra en campo de plata y encima un morrión ... y él usaba en las capillas propias que tiene en la dicha Yglesia de San Francisco ... pasamos a la Yglesia del citado combento y reconozimos barios escudos con las mismas insignias en las dos capillas del crucero de dicha Yglesia puestas en los frontales bordados en candeleros de plata y demás ornamentos de altares las quales capillas declaró ser de los bínculos y Mayorazgos de sus ascendientes y que oy posehía en nombre de don Pedro Clemente de Aróstegui, obispo de Osma, su hermano mayor (Villanueva de la Jara, 17 de febrero de 1758)


Zamora y Aguilar: es un águila que abraza el escudo y en otra parte por la ciudad de Zamora un castillo y un león asido al castillo arrimada y arriba del castillo una mano con alguna parte del brazo sacado arriba por el ventanaje del castillo arrimada a la almena grande junto a las puertas principal del castillo que salen público una mano arremangada con parte del brazo izquierdo unas llaves y las cuales son del castillo y fortaleza y en la mano derecha unas espada que en la canal de ella dice de esta suerte: Nox mihidum potrui chilis honesta, mori: que quiere decir este romance: Antes muerto que vivir deshonrado, y esto ha de estar en campo dorado, en otro cuadro están cinco cabezas de reyes moros: los que prendió don Rodrígo de Aguilar y le reconocen por señor pues acuden con parias y fue condición para soltarlos de la prisión en que estaba, y en el otro cuadro una banda con dos bocas de dragones, al cabo y con campo colorado que en sus casas fue este primer dragón

y muy poderoso en armas y en la parte de arriba una estrella que signifique el sol como a ellos rayos encendidos porque este era claro en sus casas como el Sol relumbraban sus hechos como cuando el sol salía y a la parte de abajo tres flores de lis de las lanzas que en las guerras había tantas quebradas, y la caldera porque muy muchas veces estaba en los campos y donde se hallaban hacían de comer en ella y una cabra en ella, dentro que aparezca a fuera la cabeza a señal que la aderezaban para comer de ella por no haber otra cosa más a cuento, y en el otro cuadro un pedazo de oro y una mano con un martillo y puesto el otro en un yunque y amartillándolo para que relumbrase y se quitase lo mohoso que tenía y en semejanza que los buenos caballeros no han de ser como el oro lleno de moho sino relucientes en todas sus cosas como lo fueron estos de este nombre Aguilar primero y de segundo en sus hechos y hazañas que de ellos se cuentan, y que siga el puesto de esta manera alrededor del escudo: el oro más golpeado más relumbra, y en cada esquina del escudo un pelícano pequeño en semejanza que los de esta casta generación de Aguilares son de acudirse unos a otros como los de este nombre muy antiguos acudían a sus cosas porque naciendo que nacían y tenían uso de razón les hacían jurar en un crucifijo que tenían los de este nombre de Aguilares que así los varones como las mujeres se favoreciesen unos a otros como de costumbre lo tenían los muy antiguos de esta casa de los Aguilares en consideración que el pelícano que habiendo que darle a sus hijos de comer, rasga con el pico su pecho y de su sangre les dan sustento; y este es el escudo más noble y más honroso de cuantos caballeros hijodalgo de sangre hubieron por sus personas y de tanto mérito y calidad que siempre los deste apellido de Zamoras Aguilares siempre sustentaron así por termino de buena crianza de ley de caballeros como por fuerza de armas porque era gente que el que se la hacía se la pagaba y eran muy temidos porque cumplían el voto solemne
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Castillo: un escudo partido por medio, al lado derecho un castillo de oro en campo colorado y al izquierdo una onça rrebuelto el cuello a una encina en campo de plato y por orla unos armiños en campo de plata y encima del almete un pelícano dando sus entrañas a los hijos (BNE, Mss 3251, Linajes de España, p. 341 rº). El origen del apellido viene de cuando Juan Gonzáles de Avilés, hijo de Alonso, que vivió en el reinado de Enrique II hacia 1353, y su familia emigra desde Murcia primero a Origüela y luego a Castillo de Garcimuñoz, localidad ésta de la que toman el apellido.

Herrera: Incluye quatro quarteles assí: en uno un castillo y encima de él una mano con una hacha, en otro una estrella, en otro un lobo, y en el otro tres barras, todos los quales cubre un morrión (Capilla de Nuestra Señora de la Soledad de la familia Herrera Cenizales en la Iglesia de Villanueva de la Serena). Archivo Histórico Nacional, OM CABALLEROS_SANTIAGO, Exp. 1980